Andrea
G. es madrileña de nacimiento y tras haber vivido en distintas ciudades
españolas acaba por instalarse en Salamanca. Ha ganado premios de poesía
a nivel local y uno nacional en el año 2003. Escribe todo tipo de
géneros y hace relativamente poco a descubierto su lado más feminista
que plasma en sus sátiras.
19 de Septiembre 2005: Gasolineras
Estoy en una carretera perdida ,en algún punto
entre Andalucía y Extremadura que desconozco. Hay un camión delante
de mi coche de no sé cuántos metros ,pero como Pau Gasol mil veces
tumbado.
Paso por un pueblo de esos de nombre gracioso en los que ves a los
paisanos tomando el sol en la puerta de casa.
Llevo ya más de 5 horas de viaje y necesito parar ,pero ya he pasado
el pueblo y es ahora otro camión el que tengo delante. No hay más
que camiones, he visto a los de leche Pascual ,a embutidos Ramón
García, a cerditos que me saludaban desde otro camión con olores
ideales para un viaje...etc.
Y el paisaje es amarillo ,estoy en la España seca....van apareciendo
encinas y en las cunetas se acumula algo de basura. Me estoy ya
hasta mareando!
No soy de las que se marean pero la situación es para ello.
No hay gasolina, que bien, mola lo de ser despistada para todo. Un
día moriré y les dirán: “no, es que se le olvidó apagar el gas, no
,es que se le olvidó que se le encendía la luz de peligro del
freno...etc” ¿y qué haré yo? ; pues decir: es que siempre fui muy
despistada ,y con eso se arregla todo.
Me paro en una gasolinera de esas ,ya saben, “españolas”. Quiero
hacer pis ,sí ,lo siento ,necesito ir a un servicio y además echar
gasolina .Por cierto, ahora me viene a la mente esa canción de “a
ella le gusta la gasolina ,dame más gasolina...” (o algo así),
porque a mí no me gusta nada la gasolina ,en la canción deberían
decir lo que le gusta a ella de verdad...no esa metáfora de la
gasolina .Yo me quedaría mucho más tranquila. : )
De pronto veo que uno de mis queridos camiones que adelanté está
también en la gasolinera .El tipo del camión ,el llamado camionero
,pero al que con mis respetos yo prefiero llamar macho ibérico
especialista en trayectos , se baja del camión subiéndose la
bragueta. Y jo...se parece bastante a Rodríguez Menéndez, así que no
sé si llamar a la poli o esconderme para que no me viole. El hombre
se está tomando un bocata de chorizo y tiene la boca llena y con
miguitas en la barbilla. El hombre se va a los servicios de la
gasolinera ,unos servicios que están un poco apartados de la zona
habitual y cuyas puertas parecen las de la casa del terror.
Yo ya he echado y pagado mi gasolina correspondiente y ahora
necesito ir allí, a los servicios ,pero tengo miedo!. En primer
lugar sé que junto a mí puerta del servicio está la puerta del
servicio de caballeros donde se ha metido el tipo del camión. Y
encima veo que la puerta del servicio de caballeros no está
cerrada...pero en fin ,yo voy igual ,hay que ser valiente.
Cuando entro veo que hay un lavabo roto y sucio ,que el suelo está
encharcado ,que por supuesto no hay luz ,y que ...no hay puertas! Es
decir ,una tiene que hacer pis sin una puerta que cubra su intimidad
.Con una única puerta de entrada al servicio que no cierra nada bien
,y con el tipo del camión a menos de dos metros de ella. La verdad
,en este momento me dan ganas de hacerme jugadora olímpica
especialista en hacer pis lo más rápidamente posible. Pero bueno ,lo
que soy es una mujer normal y corriente.
Bueno ,al final nada es para tanto ,y consigo salir de aquellos
servicios ,que por cierto ,también olían algo mal...y vuelvo al
coche.
Cuando vuelvo al coche me percato de que no había cerrado la puerta
,je, ya saben...cosas de mis despistes.
19 de Agosto 2005: Llámame amigo
Veréis ,en cuanto a los “ex” yo creo que existen
varios tipos:
Los o las que después de cortar se siguen tirando los trastos a la
cabeza (tipo “pareja gran hermano”)
Los que cortan sin saber porqué.(tipo personajes de Woody Allen)
Los que ya no están juntos pero siempre que se ven vuelven a liarse.
(tipo quinceañeras de discoteca)
Los que rompen y rompen con todo lo de su pareja.( tipo depresión
profunda por exceso de ver películas del romanticismo alemán)
Y los que ya no están juntos y mantienen una bonita
amistad.(tipo...,gente como yo)
La que aquí escribe es muy afortunada y a ella le ha tocado siempre
el último caso .Y la verdad es que siempre que sea posible se lo
recomiendo .
Y eso de llamar “ex” a alguien siempre me sonó como despectivo .Poco
original .Al fin y al cabo todos somos ex alguna vez.
Veamos ,yo soy ex de mi ex que a su vez es ex de otra ex que volvió
con su ex aunque él le había puesto los cuernos con otra ex.
Si no les importa ,he decidido llamarle amigo .Sé que con
determinados ex a algunas o algunos nos darían náuseas pronunciar la
palabra amigo y que lo único que querríamos hacer sería pincharle la
rueda del coche, desearle que se rompiese una pierna al hacer un
deporte de riesgo que nunca hizo ,casi...hasta quemarle la casa
.Pero claro, no lo hacemos, ya nos han avisado desde pequeñitos que
la gente así acaba en sitios muy feos donde ya no podemos comer el
cocido de nuestra madre.
Bueno ,pues mi ex no es ex, es amigo ;aunque siga viniendo todos los
días por casa a visitarme y a veces sea pesadito en ese sentido
,aunque sus chistes sean tontos ,aunque tenga que oírle llamar a mi
madre “mamá” a él también...aunque su cuarto esté más desordenado y
caótico que las neuronas de Pocholo, aunque sea un desastre en la
cocina ,aunque me dé besitos en la cabeza como a los bebés ,aunque
se pasee en calzoncillos mini por el pasillo de mi casa...etc.
Ya han visto, sin embargo ahora ,me parece conocerle mejor que antes
,y no lo digo por lo de tener memorizados sus calzoncillos después
de haberle visto tanto así ,sino porque un día sin saber porqué te
das cuenta que tienes que cambiar tu chip mental (aunque el mío
funcione fatal) y tomar así de natural tu relación de amistad con
él. Y una tarde de verano te encuentras a susodicho hombre (a pesar
de sus características como animal) en el portal de tu casa de
pronto y te dice: “llámame amigo”. : )
8 de Agosto 2005: IKEA=Planteamiento de futuro
Tengan ustedes cuidado porque un importante señor
de esta ciudad bajito, gordito y con algo de bigote (no es Aznar
,aunque se le parece en bastantes cosas); amenazó hace tiempo con
poner aquí una tienda de esa cadena de muebles y cosas de casa
tan...bonita y deprimente a la vez .Esa que a una le gusta tanto (en
cuanto a estética a cosas monas y precios asequibles ,las mujeres ya
me entienden si me están leyendo),pero que se visita en momentos
claves de cambio en tu vida (y eso a una le hace reflexionar mucho
sobre su futuro) . IKEA.
Cuando uno ya aparca el coche frente a sus inmensas letras amarillas
ya se siente como de otra manera.(Bueno ,si es tío probablemente
esté pensando : “menudo coñazo de tarde que me espera aquí de
compras” y si es tía “ que suerte he tenido ,abren los domingos por
la tarde, ya podré comprarme la nueva vajilla que vi en el
catálogo...o esa preciosa mesa de comedor de madera ,claro ,que es
la misma que tiene Pilar ,mi vecina ,y a mí eso no me gusta...”)
El caso es que uno cuando atraviesa sus puertas ya se cuela en su
mundo de fantasía. Lo primero que ve es una sala de juegos para
niños, claro...no sé a los demás ,pero a mí eso de ver ya a tanta
mamá dejando allí a los niños que están gritando como si les
llevasen al infierno...y tanta y tanta familia numerosa, pues...me
hace a mí joven edad plantearme ciertas cosas .Me veo dentro de 6 o
7 años allí con mi Luisito (que aún no existe) clavándome las uñas
en los hombros con dos añitos gritándome: “mamáaaaaaaa yo no quero
,yo no quero ir ahí”
Después hay una pequeña tienda de comida sueca donde tienen las
cosas más variopintas y sabrosas que hay .Ya verán ustedes que la
gente que está en el restaurante de esa tienda también invita a
pensar ciertas cosas.
Y por fin....llegamos a miles de pasillos con muebles distribuidos
en habitaciones o estancias del hogar .Vemos aquellos sofás que te
hacen recordar al tipo del anuncio que dice “quiero tener esas
visitas inesperadas que acaban convirtiéndose en amigos para toda la
vida”,y claro ,de nuevo muy filosófico...ya no es solo que tenga que
pensar en futura posible maternidad ( “y en volver a mantener esas
pequeñas charlas con mi marido de nada en particular” y joderme ,y
comprarme 5 sillas que dan vueltas para los nenes),ahora tengo que
tener en cuenta también que en mi futura casa tengo que tener un
sofá-cama. Y que encima...tiene que ser cómodo porque si mi visita
se va a convertir en amigo para toda la vida pues...se merece lo
mejor, como tu gato.
En otros pasillos se ven muebles de dormitorio ,camas ,mesillas de
noche ,armarios ...todo ello muy moderno .Y ...¿a quién nos
encontramos allí? Pues como es lógico a miles de parejas recién
casadas o novios que se van a vivir juntos (de nuevo cambios de
vida) y que no paran de dedicarse jodidas y envidiadas miradas de
cariño.
En este momento es cuando más me desespero y veo mi futuro más
próximo y empiezo a agobiarme o a tirarme de mi pelo despeinado y
ondulado de patatas lays .Le imagino a él ,al futuro o ya encontrado
(esto paso de decírselo) él. Y le veo a él y les veo a ellos... a
ellas diciéndoles: “cariño,¿qué opinas de esa cama? ¿te gusta?
¿cuánto mide? ¿no hará el dormitorio de nuestra nueva casa más
pequeño? Y a ellos contestado: “no sé amor ,esta bien, yo tengo un
poco de hambre”.
Las cosas de la cocina no me producen tanta angustia ,esta vez veo
más a gente como mi madre y todavía me queda lejos ese momento en el
que tenga que aprender a hacer el mejor bollo del mundo para mis
nietos .Además ,soy un desastre para eso ,y a mí no me emociona ver
un colador revolucionario o unas sartenes estupendas porque sé que
por muy bueno que fuesen esos pequeños cacharros ,si la que está en
la cocina soy yo...todo se va a al traste.
Y nada ,después de haber atravesado un pequeño espacio donde se
venden plantas y cosas así ,que solo me agobian al pensar en un
futuro posible chalet ...me quedo esperando en la cola de mi gran
tienda o en la cola de espera...hacia mi futuro...
31 de Julio 2005: Martini baby...
Hay días que me apetece ver solo la televisión
.Ya sabéis ,esos días que uno no tiene ganas de nada y se tumba
tirado en el sofá con una coca-cola o cualquier cosa que ha
rescatado de la nevera y que encima engorda.
La verdad es que lo que veo por televisión últimamente no es nada de
lo que se pueda aprender (lógicamente la tele se inventó más bien
para lo contrario).
Me puedo estar toda una tarde viendo anuncios y pasármelo bomba.
La publicidad es mi hobby.
Los anuncios de coca-cola me fascinan. Por ejemplo, ese OOH...que
está tan de moda gracias al anuncio puede incorporarse a nuestra
vida sexual porque puede parecer un orgasmo prolongado y eso es
positivo: ¿no?.
Y hablando de anuncios con carga erótica ,que tío no ha deseado ser
el camarero o el loro del anuncio de Martini. O...estar en la playa
donde se realizaba el rodaje de un anuncio de cremita con tres
impresionantes modelos ,por no hablar de el privilegio que habrán
tenido los tíos creadores de la coreografía del anuncio de las
“tanga girls”.
Pero bueno ,eso son cosas que “ellos” piensan.
Para nosotras también hay anuncios con chicos interesantes ,
inteligentes y con cuerpazo; aunque la verdad es que menos ,y es una
injusticia.
Es una lástima que el anuncio del perfume masculino de “la coste”
solo lo pongan en navidad ,porque a nosotras no nos importaría
seguir viendo ese cuerpo salir de aquella cama con el culo al aire
dirigiéndose hasta su armario .Por cierto, el chico parece el hombre
perfecto...atractivo ,simpático y encima de esa especie en extinción
que tiene ordenado el armario.
Hay otros anuncios que me sacan de quicio: las compañías de móviles
hacen lo posible para intentar meternos en la cabeza que la suya es
la mejor, y claro...telefónica (quien si no)...tiene sus pegas .Vodafone
...pues aunque quiera tener muchos millones de amigos
No lo consigue y Amena (de la que por cierto, es la que aquí
escribe) pues sí ,dice que “una y no más” pero claro...de que te
sirve joderte y tener que pagar la primera si las demás tienen que
ser de amena también y no hay nadie que tenga a todos sus conocidos
de la misma compañía ...
En fin...y esos otros anuncios de cosméticos que te deprimen porque
si tienes 50 años te sacan a una señora que parece que tiene 30
diciéndote que esa crema es anti-arrugas y tú por más que te la
compras no logras parecerte a ella.
O por mucho que te digan en los anuncios de loreal “que tú lo vales”
nunca logras parecerte a las malditas modelos o actrices que lo
anuncian ,que es lo que de verdad tu querrías.
Y luego están esos otros anuncios entre filosóficos y ecológicos de
energías renovables que ponen con unas imágenes estupendas de la
naturaleza y tiernas como una mamá acostando a su hijo sin gastar
luz eléctrica. Y aun así ,después de verlos uno sigue siendo el
mismo.
Y yo...por ejemplo cuando me tomo una ,dos o tres Heinekens...no sé
porqué pero...nunca pienso en verde ,siempre pienso en colores...o
ni pienso.
Más...bien ,no pienso. : )
Así que ya sabéis ,quizás no sea tan bueno tragarse demasiada
publicidad porque luego uno acaba reflexionando o escribiendo este
tipo de cosas como hago yo.
17 de Julio 2005: Playas desiertas... o no.
Unos la odian, ese tipo de gente meticulosa que
odia la arena porque dice que no se le puede despegar de la piel
.Otros no soportan esas plantitas verdes llamadas algas que aparecen
en el mar o esos bichitos tan simpáticos que quieren ir a visitar tu
cuerpo. Esa brisa de aire que aparece en la orilla y te despeina o
ese pié que se te queda clavado en la arena y que te deja complejo
de avestruz o algo parecido.
Es como si ,desde que llegases a la playa ,ésta te atrapase en sus
garras y no te dejase escapar con sus armas de destrucción : la sal
que te escuece en los ojos al darte un baño, la arena que se te pega
como un chicle, las algas que se entrecruzan por tus piernas o los
bichitos que te pican y no sabes ni qué especie es.
Sin embargo ,también tiene algo de morboso esto de la playa, ¿no?.
A la playa le va tu cuerpo ,es un poco pervertida. Y quiere que te
acuerdes de ella después y te deja señales como picaduras de esos
bichitos que como dije antes nunca sabemos qué son ,arenita que se
cuela en los lugares más sospechosos de tu cuerpo...etc.
Pero bueno ,quien va a la playa ya sabe a lo que se expone.
Dependiendo de la playa en la que una se encuentre, se puede sentir
como sardina en lata o como en una isla sin “Camarón”. Es decir ,lo
que se conocen como “playas benidormnianas” o “playas
solitarisalvajianas”
Si una se encuentra en el primer tipo de playa está expuesta a una
serie de peligros que a continuación enumero:
1.Tienes que pegarte con la familia que está a tu lado para que te
deje poner la toalla en un espacio inferior a 1 metro cuadrado o
juntarte con ellos y a su vez con el cuñado ,la nuera ,la abuela ,la
suegra...
2.Despertarte cuando ya habías cogido la posición perfecta para que
el pelo no se te llenase de arena porque un niño pasa corriendo
arrastrando los pies detrás de ti y llenándote de nuevo de arena.
3.Despertarte nuevamente porque la nuera y el yerno de la familia
que está a tu lado están discutiendo porque no encuentran la crema
protectora o el bollo de la abuela.
4.Levantarte y que lo primero que veas sea la casa móvil que se ha
llevado dicha familia a la playa o miles de traseros al aire de
niños que hay por allí.
5.Ser miope y que cuando vuelvas de darte un bañito no encuentres
donde has instalado tu campamento de playa porque lo ves todo
distorsionado y lleno toallas de colores todas vistas de manera
expresionista.
A esta lista habría que enumerar otras muchas cosas como lo de
bañarse rodeada de abuelitos ,esperar 35 minutos en un chiringuito
porque la familia que estaba a tu lado se ha zampado todos los
calamares que quedaban y el camarero te ha dicho que esperes...etc.
El segundo tipo de playa o playa solitaria tiene también sus
inconvenientes:
1.Por si situación geográfica o por ser salvaje puedes encontrarte
en vez de ciertos bichitos diminutos otros más grandes que conllevan
más peligros .Hay quienes todavía
tienen pesadillas por culpa de enormes calamares rojos.
2.Hacer top-less y que un abuelo (que pretendía darse un paseíto por
la playa benidormniana de tanto andar...) aparezca en medio de la
nada en lo que ya no es la misma playa y se te quede mirando con
ojos de niño y te diga cosas...salidas ,por decirlo de alguna
manera.
3.Bañarte sin el ojo de ninguna bandera de colores y salir corriendo
del agua cagadita de miedo porque ves que las aguas están un poco
revueltas y está algo reciente lo del Tsunami.
4.Dormirte ,levantarte de la toalla y haber perdido la noción del
tiempo y del espacio y creerte por un momento que estás como Tom
Hanks en Naufrago.
5.Sentirte sola y nostálgica porque hechas de menos a alguien que te
cuide en cierta playa...y empiezas hasta a...echar de menos a la
familia que estaba contigo en la playa benidormniana. : (
Pero bueno , tía ,por algo se llaman “playas solitarias” porque por
muy bonitas y eso que parezcan ,hay que joderse ,pero estás
solitaria.
Menos mal que una ya tiene “gente” con quien ir a la playa, sea cual
sea ,aunque yo..me quedo con la segunda.¿Ustedes?
11 de Julio 2005: 15 minutos en taxi
Verano. 33 grados en la sombra de un Madrid
asfixiante que piso tras bajar como otras tantas veces de un autobús
urbano.
Príncipe Pío ,frente a la Estación del norte ,me digo : “tengo que
encontrar un maldito taxi para llegar a casa o moriré de calor y
cansancio”.
Con una maleta en una mano y una bolsa de viaje en la otra ,intento
hacer señales al único taxi que queda libre.
El tipo no se mueve, apenas me mira, parece estar en estado vegetal
.Tiene unas gafas de sol de esas que no había vuelto a ver desde uno
de los últimos capítulos del “Equipo A”.Su calva me recuerda a
alguien que he visto por televisión y su cara ancha , el pitillo que
fuma ,y sus tres cadenas de oro al cuello a algún matón de la mafia
italiana. Su camisa fucsia intenta disimular una barriga que está
aprisionada entre el asiento y el volante.
Abro la puerta del taxi ,por fin me ve. O eso ,o al menos le he
despertado de su siesta.
Baja lentamente del coche me ayuda a colocar la maleta y la bolsa en
el maletero ,aunque más que eso lo que hace es tirarlas como dos
sacos de patatas en el maletero de un viejo Renault.
Ya dentro del taxi le informo de que quiero ir a “La plaza Santa
Ana”,y le digo un “por favor” (aunque más tímidamente),porque una
intenta ser educada y mostrarse feliz por estar en su ciudad:
asfixiante, contaminada y caótica...pero su ciudad.
El viejo Renault no tiene aire acondicionado, pero a cambio tiene la
radio puesta : en una emisora en la que están retransmitiendo un
partido de fútbol (como no), estampitas de la virgen de no sé donde
y el santo de no sé qué...un pequeño calendario que hace propaganda
de la peluquería del barrio y una foto (también medio caída, sujeta
en la guantera de mi taxista “el mafioso Fabricio” y su familia”,que
era igualita a la que mi amiga Elvira Lindo inventó para su
“Manolito Gafotas”.
Ahora si que estaba empezando a marearme...una radio hablando de
fútbol...un cigarro aun por apagar donde me venía todo el humo a la
cara ,treinta y pico grados a fuera...me daban ganas de beberme el
agua de la Cibeles...enterita.
Abrí la ventanilla un poco, pero lo que entraba era aún más
calor...y encima el ruido del tráfico era infernal: mitad bocinas
mitad voces en las que se mezclaba también la de mi querido Fabricio
que decían “gilipollas, ¿no ves que ya está en
verde?”,imbécil...imbécil tu padre, pues entonces tu madre es
una...” (delicias de mi ciudad).
Me dí cuenta de que en mi mini bolso tenía un abanico ,era mi
salvación ,lo saqué y empecé a abanicarme .En eso Fabricio se dio la
vuelta un momento para mirar hacía atrás donde parecía que se nos
echaba encima un autobús ,y me vio abanicarme .Me miro de una manera
un tanto rara...luego caí que sería porque mi abanico tenía pintada
la bandera gay y a él no debió cuadrarle eso de que yo fuera con un
gran escote y supuestamente fuese lesbiana .Pero es que una adora
las fiestas de su pueblo y se compró ese abanico en Chueca el día
del orgullo gay para lucirlo.
En todo el trayecto no me dijo ni una frase ,creo que la única
fue...: “hay que joderse que vuelva a perder el Madrid”,y como yo no
sabía que responder dije...”sí”.
A continuación puso una emisora donde sonaba zarzuela...y se puso a
silbar.
Yo sentía que estaba pálida ,pero por suerte ya estaba llegando a mi
destino.
Fabricio saludó al taxi que tenía en frente con la mano ,mitad
saludo franquista...mitad...saludo tipo...”ya te veré”; y siguió
silbando.
Llegamos a la Plaza Santa Ana ,(donde ya hasta podía olerse a
croquetitas desde el taxi), 15 minutos después de haberme subido en
aquel taxi de aquel mafioso italiano...que me cobró casi 8
euros...pero que por mi cara bonita...se llevó 6 al final.
A pesar de eso ,y de mi lipotimia ,todo me sirvió para conocer más
mi ciudad y escribir lo que fueron...”15 minutos en taxi”.
Yo
antes hablaba mucho, aunque algunos no lo
crean y otros piensen que lo sigo haciendo. Y digo “hablaba” porque
tras conocer a un argentino de esos que no paran de platicar y
contar fábulas sobre si “recordás, querés, tenés” y tal y tal...Y
tras conocer a un español cuya boca era una radio encendida a todas
horas, a una se le quitaron todas la ganas de hablar y empezó a
escribir.
Hoy me centro en mi
amigo español, porque lo de los argentinos es una historia aparte
que prefiero analizar a fondo otro día. Así que empiezo contando lo
que me ocurrió la tarde en que mi querido amigo, llamémosle R para
no dar más datos, quedó conmigo después de muchos años y, además de
aparecer con su uniforme de croupier que le hacía aún más cuerpo de
pingüino del que habitualmente tiene; se presentó con una boca
ilógicamente parlanchina para ser de un hombre. Había ciertos momentos
en nuestra conversación en los que solo me daba tiempo a pronunciar
palabras como: ah/si/no/pues... (y el pues nunca terminaba), tras el
bombardeo de frases que me lanzaba.
Estuvimos en un bar,
donde él emprendió un fabuloso monólogo con su café, a mí ya ni me
miraba. Yo creo que prefería hablar con su café porque este nunca le
interrumpía. Terminé por enfadarme porque al tiempo que hablaba no
hacía más que mirar por la ventana del bar. Yo no hacía más que
pensar: “además de loro tiene complejo de James Stewart”.
Para vengarme, comencé
a utilizar una táctica que fue malísima pero al menos me sirvió
para que se diese cuenta de que yo existía. Al ser mayor que yo,
recurrí a lo de recordarle constantemente lo viejo que podía llegar
a sentirse conmigo.
Pasando por unas ferias
después de tomar el café me hizo la estúpida pregunta de si quería
montar en los caballitos, aludiendo a mi joven y estupenda edad. Así
que le contesté que no, pero que cuando él quisiera volver a la
residencia me avisase. Continué con mi táctica
diciéndole frases como que qué tal llevaba lo de tener dentadura
postiza, bastón... Y él terminó por
callarse. (Yo no daba crédito, estaba... totalmente callado. Me hizo
una mirada crítica, más aún que la del programa. Al marcharme a casa me
dijo que me acompañaba. Creo que por fin se había dado cuenta de que
mi boca también hablaba como la suya.
No despedimos en una
esquina. Pero no os preocupéis: no hubo beso. Somos dos grandes
amigos y de todos modos él solo sabía mover la boca para hablar, así
que mejor sin beso.
Pintalabios,
rimel, crema,¿coloretes? Para qué...a mí siempre me salen coloretes
espontáneos cuando bailo. Hoy paso de mini faldas, solo sirven para
provocar al personal, y no sé porqué, pero hoy no me apetece. Además
siempre he creído que no me favorecen del todo, cuestión de caderas
o de lo que sea...pero hoy me pondré otra cosa.
Me preparo, me visto, me encapricho de una prenda, me la pongo, me
horrorizo de cómo me queda, me la quito, me preocupo, me paro,
reflexiono y me cuestiono esas preguntas que todas las chicas nos
hemos hecho un sábado por la noche: ¿Para qué me estoy vistiendo
así? ¿Para quién me estoy vistiendo así? ¿Por qué me visto así?.
Hay tías que salen porque creen que encontrarán en una noche sin
límites a su príncipe azul ,otras que lo buscan por si acaso, otras
que salen para beber y olvidar ,otras que salen para olvidar a uno y
volver a encontrar a uno “nuevo”,otras que salen porque quieren
sustituir al que tenían por uno más divertido ,otras que salen solo
en busca de sexo, otras que salen sin saber porqué ,otras que salen
pasando de tíos aunque luego no se resistan a los encantos de
alguno...etc.
Es verdad que las tías somos algo complicadas .Los tíos suelen ser
más simples y o bien salen para beber y olvidar o bien salen para
intentar llevar a cabo otro verbo que acaba también en “ar”.
En una discoteca es donde se aprecia perfectamente bien este
fenómeno. Hubo un tiempo en el que pensé que la mini falda era la
responsable de que muchos se acercasen, pero está claro que no tiene
porqué. Esta comprobado que solo con bailar de manera sensual...y
mirar de reojo ya es suficiente. Esta claro que si una tía lo que
quiere es más éxito del habitual ,la minifalda contribuye a eso
,pero ha de tenerse cuidado porque también puedes estar expuesta a
que se te acerquen todo tipo de hombres y toquen partes de tu cuerpo
aprovechando la multitud de gente que hay en esos ambientes.
Hay varias técnicas para que eso no ocurra: utilizar la técnica del
codo (mas o menos lo que viene siendo bailar dando algún que otro
codazo a ese tío tan pesado que no te deja en paz),la técnica del
pisotón (en esto no es necesario que ponga nota aclaratoria),la
técnica de “ay, tengo que ir al servicio,¿quieres hacer el favor de
quitarte del medio?” ,la técnica de: “tú verás lo que haces pero
tengo novio...” y otras tantas.
La mente de una mujer es especialista en técnicas de ese tipo.
El hombre sin embargo va al grano: te mira, te silva, se te acerca
,te dice cuatro cosas (tontas la mayoría de las veces ,y producto
del alcohol que le invade),te intenta tocar...(dejémoslo con los
puntos suspensivos),no se rinde ,te intenta piropear más y punto.
Las tías también bebemos, sí, pero cuando nos afecta nos ponemos a
bailar a lo loco y a cantar y no le decimos al primer tío que
encontramos cosas pervertidas.
En general esto de la noche no suele tener límites .Es en las noches
así donde uno hace locuras y aunque en parte critique ese mundo...le
gusta ,por que al fin y al cabo...todo acaba en diversión para
quienes sabemos disfrutarla.
Había
bajado las escaleras de la Escuela de Idiomas después de clase y
escuché entre el tumulto de la gente a alguien que decía no se qué
de “el primer café que había tomado”.Total, que como no hago otra
cosa últimamente más que fijarme en lo que dice la gente pensé :me
gusta ese título: El primer café. Y...empecé a escribir la historia
de “el primer café que tomé sola”.
No recuerdo la edad que tenía, no recuerdo la fecha que era, y no
recuerdo en que estación del año me encontraba. Solo recuerdo que
salí demasiado pronto de casa para ir a clase y decidí meterme en un
triste bar solitario que había en una esquina para hacer tiempo.
Allí estaba yo, sola ante la mirada de un camarero que limpiaba el
mostrador y un hombre cincuentón que leía “El Marca”. Aunque sola
sola no es como debería haberme sentido si hubiese mirado las
paredes del bar. Mas tarde descubrí que había miles de pequeños ojos
mirándome en varios posters. Estaba Figo o “Judas” ,estaba Morientes,
Raúl, Casillas, Zidane...y otros pósters de la plantilla del Madrid
desde el 2000. Comprendí que era un bar “de la peña madridista”. Y
claro ,por una parte me sentí más madrileña que nunca ,y por
otra...ante uno de esos lugares donde habita el macho más ibérico.
Esa especie que abunda en nuestro país de cerveza en mano, barriga
de embarazo de siete meses y palillo en boca.
Miré mi reloj: las 8.15,aún me quedaba tiempo para entrar en clase
así que me acerqué a la barra y le dije al camarero: “ un café con
leche, por favor”.
No me miró, bueno, sí me miró...pero no sé a donde miró, porque a mi
cara no era. El tipo sentado en el taburete miró ligeramente hacía
donde estaba, pero seguía asombrosamente concentrado en su lectura
futbolística.
(Desde luego, si los diarios deportivos en este país enseñasen algo
de cultura, ahora mismo seríamos clones de Einstein). Solo me miró
cuando me di la vuelta ya con el café en mi mano y me dirigí hacía
una mesa.
Era comprensible, la parte de atrás de una mujer es algo único para
ellos y más aún si tenemos en cuenta que los vaqueros que llevaba
creo recordar que eran algo apretados.
Otro tipo entró en el bar. Llevaba gafas oscuras y una camisa algo
hortera color morada. Se acercó al hombre del taburete y le dijo :
“que pasa Toñito, ¿ no sales de aquí, eh? ¿Y la mujer?. Yo pensé que
no iba contestar, parecía que nada le paralizaba ante su lectura,
pero dijo: “Paí está, por casa”.Y se aproximó hacía una máquina
tragaperras.
Yo mientras estaba de pié intentando buscar un periódico en la barra
que no tuviera nada que ver con el fútbol, pero fracasé en el
intento y decidí sentarme de una vez a tomar el café. Encontré
consuelo en los papeles del guión que estaba escribiendo y que saqué
del bolso y puse sobre la mesa.
Cuando iba a beber mi primer sorbito ,de un café que rebosaba la
taza, se acercó el tipo de la camisa morada a mí mesa, diciendo esa
clase de frases que toda mujer odia:
“Hombre...que hace esta maravilla sentada aquí solita”
“Desde luego...niña, estás para comerte”
“Pero que cosa tan bonita... y qué haces,¿escribir?
Entonces se sentó a mi lado y cogió una de mis páginas del guión.
Eso ya no pudo conmigo y le dije:
“Buenos días, habitual cliente ,tiene dos opciones: quedarse aquí
sentado y permanecer calladito para dejar que yo me concentre en una
cosa que en el mundo de la cultura en el que usted no vive se llama
guión, o dos...levantarse y tomarse un café por su cuenta con su
amigo Toñito hablando de fútbol y mirando a las chicas que salen en
la última página de esos periódicos y no a mi.”
Me miró algo aturdido y se fue a la barra.
Me alegré de que el camarero y el tipo del taburete no hubiesen oído
lo que me decía, me pareció mejor.
Así que con los párpados aun medio caídos por ser una hora tan
temprana, con una mesa llena de papeles y 3 hombres de película,
bebí ese primer sorbo que se vertía de la taza.
El primer café lo tomé sola.
El
baño, ese lugar donde pasamos
horas al día y
que
nos es
tan...
propio.
El baño, esa habitación de casa donde pasamos en general buenos y malos
momentos (no quiero dar detalles)
El baño, puede llegar a ser
sin embargo una amenaza, un peligro constante, una habitación fantasmal
donde vive sin sospecharlo la muerte. Y me explico:
Una va al baño porque quiere
ducharse, y como es lógico, empieza a desvestirse cuidadosamente
quitándose sus prendas una por una. Entonces cuando termina, no se sabe
porqué surgen unas prisas extrañas... ganas de ducharse, supongamos. Y
en vez de colocar la ropa ordenadamente encima de la lavadora, del bidé,
del estante de los cepillos de dientes... de cualquier pequeñísimo e
incómodo lugar que encuentra en los habituales diminutos cuartos de
baño, (nunca entenderé porqué son tan pequeños, hay quienes
necesitaríamos salones de baile –baño), la tiramos al suelo como
diciendo: “sal de mi vista estúpida ropa, ¿no entiendes que es hora de
ducharse?”
Una vez hecho este acto
infantil, una se mete en la ducha intentando ajustar una temperatura
media que nunca se consigue. Es como si la ducha estuviera en nuestra
contra diciéndonos: “¿Ahora quieres agua caliente? pues te jodes, toma
agua fría”.
Una empieza a enjabonarse, a
echarse su champú en el pelo y a cantar felizmente hasta que se da
cuenta de que la ducha no es algo infinito y que el agua no ha de
derrocharse así como así; pero la mayoría da las veces una pasa de eso.
El jabón y el champú tienen
también vida propia: el jabón tiene siempre la jodida apetencia de
meterse en los ojos para molestar a una y el champú la manía de acabarse
justo cuando era el día que quería tener su pelo más a lo Marilyn. Eso
sin contar el mal rato que pasa cuando descubre que está duchándose con
sus lentillas, amigas del agua, por cierto, y que éstas no paran de
moverse.
Terminada la ducha, una se
dispone a cepillarse el pelo, coge su cepillo redondo profesional a lo
Llongueras y llega el momento Chenoa. El momento Chenoa consiste en
cantar cualquier canción tonta que se le venga a una a la mente, mirarse
al espejo, bailar y pasarse el micrófono (en nuestro caso el cepillo
Llongueras) de una mano a otra hasta que este acaba en el suelo (no vean
la cantidad de cepillos que una ha roto por este motivo), o la que cae
al suelo en vez de el cepillo es una misma. Se lo aconsejo, cantar en el
baño se puede cantar... pero lo de bailar ya es otra cosa.
Eso sí que es auténtico
peligro: espacio diminuto, ropa por el suelo: tangas, sujetadores, la
tira del albornoz enredada entre una pierna, toallas con vida propia...
buf.
Lo del secador es un caso a
parte. Si el champú y el gel son embusteros, el secador es el enemigo
número uno.
Dicen que no es bueno
acercarlo al agua pero una con tan desastroso baño lo ha dejado a veces
dentro del lavabo...